Este artículo pertenece a la guía completa de Bélgica, que puedes visitar aquí.
Brujas era una de las ciudades que más ilusión nos hacía visitar durante nuestro viaje por Bélgica. Habíamos visto muchísimas fotos antes de llegar, pero la realidad es que recorrer sus calles y canales en persona fue incluso mejor de lo que esperábamos.
Si solo tienes un día, es una ciudad perfecta para recorrer caminando, disfrutar de su ambiente y descubrir algunos de los rincones más bonitos de Bélgica. Puedes reservar un tour si así lo deseas aquí.
Lo que más nos gustó de Brujas
Lo que más nos sorprendió fue que, aunque es una ciudad muy visitada, sigue conservando rincones tranquilos donde simplemente apetece pasear sin rumbo. En muchos momentos tuvimos la sensación de estar caminando por una ciudad detenida en el tiempo.
Además, nos encantó la combinación entre los canales, las fachadas históricas y el ambiente relajado que se respira en muchas de sus calles. Es una ciudad que invita a caminar despacio y disfrutar del recorrido más que de ir marcando lugares en una lista.
1. Plaza Mayor (Markt)
- Plaza Mayor (Markt)
La Plaza Mayor o Markt es el corazón de Brujas y uno de los lugares con más ambiente de la ciudad. Rodeada de edificios medievales y fachadas escalonadas, es el punto perfecto para empezar la visita.
El Belfort de Brujas, una torre campanario que se eleva a 83 metros de altura, domina la plaza. Puedes subir sus 366 escalones para obtener una vista panorámica de la ciudad. Las casas gremiales que rodean el Markt, con sus fachadas coloridas, son además uno de los lugares más fotografiados de Brujas.


2. Basílica de la Santa Sangre
A solo unos pasos del Markt se encuentra la Basílica de la Santa Sangre (Basiliek van het Heilig Bloed), una iglesia que alberga una de las reliquias más veneradas de Europa: una ampolla que, según la tradición, contiene una gota de la sangre de Cristo. La basílica está dividida en dos capillas, una inferior de estilo románico y una superior, más ornamentada y gótica. Es un lugar lleno de historia y espiritualidad.

3. El Palacio de los Príncipes de Gruuthuse
Continúa tu recorrido visitando el Palacio de los Príncipes de Gruuthuse. Este impresionante edificio, que fue el hogar de una de las familias más poderosas de Brujas, alberga hoy un museo que exhibe una amplia colección de arte y objetos históricos. Desde tapices hasta armas antiguas, este museo ofrece una visión fascinante de la vida en la Brujas medieval.
4. Canales y Puentes
No puedes visitar Brujas sin disfrutar de un paseo en barco por sus canales, que han ganado a la ciudad el sobrenombre de «la Venecia del Norte». Los canales te ofrecen una perspectiva diferente de la ciudad, pasando por bajo puentes medievales y junto a fachadas históricas. Si prefieres caminar, pasear por las orillas de los canales, como el Rozenhoedkaai, te permitirá disfrutar de algunos de los paisajes más fotografiados de Brujas.
Nosotros dedicamos bastante tiempo a caminar junto a los canales porque, sinceramente, fue una de las partes que más disfrutamos de Brujas. Muchas veces los lugares más conocidos estaban llenos de gente, pero bastaba alejarse unos minutos para encontrar rincones mucho más tranquilos donde simplemente apetece pasear y disfrutar del paisaje.


5. Beguinaje (Begijnhof)
Dirígete al Beguinaje de Brujas (Begijnhof), un lugar de paz y tranquilidad fundado en 1245. Este conjunto de casas blancas rodeadas por un jardín es un ejemplo de los beguinajes flamencos, donde vivían comunidades de mujeres religiosas. Es un lugar ideal para relajarse un momento y disfrutar de la serenidad del entorno.

6. Museo de la Cerveza (Bruges Beer Experience)
Si eres amante de la cerveza, no puedes dejar de visitar el Museo de la Cerveza de Brujas. Aquí aprenderás sobre la historia de la cerveza en Bélgica, el proceso de elaboración, y, por supuesto, podrás degustar algunas de las cervezas más emblemáticas del país. La cultura cervecera belga es reconocida mundialmente, y este museo es una excelente manera de sumergirse en ella.
7. Minnewater y el Parque de Amantes
Termina tu día en el Minnewater, también conocido como el Lago del Amor, y el adyacente Parque de los Amantes. Este romántico lugar es perfecto para una caminata tranquila al atardecer. Las leyendas locales cuentan que este lago es un lugar de amor eterno, por lo que es común ver parejas paseando por sus orillas.
8. Gastronomía local
Finalmente, no puedes irte de Brujas sin probar algunos de los platos típicos de la región. Prueba los famosos mejillones con papas fritas, un clásico belga, o deleita tu paladar con los chocolates artesanales que se venden en las numerosas chocolaterías del centro.
Nuestra experiencia en Brujas
Si volviéramos a Brujas, dedicaríamos menos tiempo a intentar ver todos los puntos del mapa y más a caminar sin rumbo junto a los canales. De hecho, algunos de los momentos que más recordamos fueron precisamente aquellos en los que nos alejamos un poco de las calles más concurridas.
Brujas es una ciudad que invita a bajar el ritmo, sentarse en una plaza o junto al agua y simplemente disfrutar del ambiente. Para nosotros fue una de las ciudades más bonitas de Bélgica y una visita que repetiríamos sin dudarlo.
¿Merece la pena Brujas en un día?
Brujas es pequeña, romántica y muy fácil de recorrer a pie. Aunque un día no permite ver cada rincón, sí es suficiente para llevarte una primera impresión profunda de su belleza y encanto.